La Contraloría de Cundinamarca advirtió sobre el estado crítico de dos infraestructuras estratégicas en el municipio de Zipaquirá, las cuales, a pesar de comprometer recursos millonarios, aún no han sido entregadas formalmente para el servicio de la comunidad
En un reciente despliegue de control fiscal en territorio, el ente de control verificó el avance y la gestión de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) y el estadio Héctor “El Zipa” González, obras que hoy representan un desafío para las finanzas y el desarrollo local.
Según el organismo, se adelanta una auditoría rigurosa a las Empresas Públicas de Zipaquirá (EPZ) con el fin de evaluar la gestión fiscal de las acciones ejecutadas durante la vigencia 2025.
Este examen se enmarca en el cumplimiento de la Sentencia del Río Bogotá, una orden judicial que exige resultados concretos para la recuperación del afluente.
La Contraloría busca asegurar que las inversiones destinadas a la PTAR se traduzcan en beneficios ambientales reales y no queden estancadas en procesos inconclusos que afecten el bienestar del territorio.
De manera simultánea, un equipo técnico realiza auditorías financieras de gestión y resultados para establecer por qué estas construcciones, consideradas pilares para el deporte y el saneamiento básico, no están operativas.
La preocupación central radica en que el estadio y la planta de tratamiento han requerido inyecciones presupuestales de gran magnitud, pero su entrega efectiva al servicio público sigue pendiente.
La Contraloría de Cundinamarca enfatizó que el propósito de estas visitas de campo es garantizar que el dinero de los contribuyentes se convierta en obras funcionales.
El ente de control continuará vigilando de cerca los cronogramas y la ejecución de estos proyectos estratégicos, subrayando que la falta de entrega oportuna de estas infraestructuras no solo compromete la estabilidad financiera del municipio, sino que también priva a los zipaquireños de servicios esenciales y espacios recreativos vitales para el tejido social.

