Millonarios FC firmó un nuevo fracaso institucional al quedar eliminado de la Copa Colombia, extendiendo una preocupante racha de frustraciones en instancias definitivas que ha marcado su historia reciente.
Con la caída en la tanda de penales frente al Barranquilla FC en los octavos de final, el director técnico Alberto Gamero sumó un golpe durísimo a su proceso, dejando al club bogotano con la Liga local como la única tabla de salvación para rescatar una temporada que se perfila como un rotundo fracaso operativo y deportivo.
El equipo de Gamero continuó la racha fallida del DT Fabián Bustos y su propuesta ofensiva. Sigue siendo un equipo predecible, sin sorpresas, sin cambios de ritmo, y en el que lo ingenioso y lo mágico están extinguidos.
Tal parece que la situación no es un tema de nombres sino de método, a juzgar por los errores que se repiten: la espalda de los laterales y el pobre control en el juego aéreo defensivo, al que ayudan enormemente los arqueros (los de antes y el de ahora).
La incapacidad absoluta para afrontar compromisos decisivos volvió a quedar al desnudo ante un rival del torneo de ascenso que aprovechó las concesiones tácticas y la alarmante falta de rebeldía de la plantilla embajadora.
Tres eliminaciones en 2026
El club acumula este año tres eliminaciones y solo le queda la Liga como tabla de salvación de la temporada, un panorama que no invita al optimismo.
El calvario comenzó en mayo con un doble fracaso internacional: primero, al quedar fuera de la Copa Libertadores, y apenas días después, el 26 de mayo, cuando bajo la dirección técnica de Fabián Bustos selló su eliminación de la Copa Sudamericana tras caer como local 1-2 frente a O’Higgins de Chile.
El mismo DT Argentino llevó a Millonarios a una nueva eliminación en la Liga Betplay del primer semestre, en la que terminó eliminado de los playoffs con solo 26 puntos y en la posición 11.
Por si fuera poco, el descalabro se trasladó al plano local con la reciente eliminación en los octavos de final de la Copa BetPlay ante el Barranquilla FC —colero del torneo de ascenso— .
Esta nueva decepción no tendría por qué sorprender a la opinión pública ni a su hinchada, puesto que el equipo capitalino arrastra un bache histórico de tropiezos y eliminaciones que se ha vuelto sistemático a lo largo de la última década.
En el plano internacional, la deuda sigue siendo astronómica con once eliminaciones acumuladas entre Copa Libertadores y Copa Sudamericana.

El doloroso historial comenzó bajo la tutela de Miguel Ángel Russo con caídas tempranas ante Atlético Paranaense y Santa Fe, y se agudizó profundamente en la era de Alberto Gamero, quien encadenó duros golpes frente a Fluminense, Atlético Mineiro y una desastrosa fase de grupos en la que el club terminó en el último lugar sin poder consolidar una sola victoria, sumado a los experimentos fallidos en los intermitentes banquillos de David González y Fabián Bustos.
Diez años y 28 eliminaciones
A nivel local, el panorama es igual de desolador con diecisiete eliminaciones en los torneos organizados por la Dimayor, donde Millonarios se ha acostumbrado a quedarse en la orilla durante las fases de cuadrangulares semifinales o incluso firmando dolorosos torneos sin clasificar al grupo de los ocho.
Desde los procesos cortados de Rubén Israel y Diego Cocca, pasando por los cuadrangulares perdidos en la época de Jorge Luis Pinto, hasta el desgaste evidente del doble ciclo de Alberto Gamero, el cuadro azul ha dilapidado oportunidades doradas de ampliar su palmarés.


