Al cerrar su gestión, la ministra de Transporte saliente, María Fernanda Rojas, presentó un balance histórico para la infraestructura del país.
La funcionaria confirmó que deja en marcha un paquete de 11 proyectos ferroviarios con una inversión conjunta de $22 billones de pesos.
Este plan busca transformar de manera definitiva la conectividad multimodal y el transporte de pasajeros en el territorio nacional.
Entre los mayores logros de esta administración destaca la consolidación del corredor comercial Dorada – Chiriguaná.
Según detalló Rojas, esta línea férrea multiplicó por 100 la carga movilizada entre los años 2021 y 2025.
El avance comercial valida la estrategia de reactivación de las vías de carga en el país.
En cuanto al transporte de pasajeros, la ministra saliente reportó avances decisivos en la región central.
El Regiotram de Occidente, que actualmente registra un 69% de ejecución global, queda blindado para iniciar su primer tramo operativo entre Facatativá y Fontibón en un plazo de un año.
De forma paralela, el Regiotram del Norte ya comenzó su proceso contractual y su adjudicación está programada para el próximo año.

El portafolio restante incluye iniciativas en diferentes fases técnicas.
Algunos corredores quedan con contratos activos para repotenciación, operación o mantenimiento.
Otros se encuentran en etapa de factibilidad para finalizar su maduración financiera y técnica.
Finalmente, Rojas destacó que las pruebas técnicas actuales abrirán camino a un tramo operativo entre Buga y Palmira.
Además, la ministra Rojas anticipó una excelente noticia para la sabana de Bogotá: si la próxima administración da continuidad a los planes, el ensamblaje de cuatro vagones tras las pruebas permitirá iniciar formalmente la operación ferroviaria de pasajeros entre Bogotá y Zipaquirá.


