Millonarios visitó a Boyacá Chicó este sábado y cayó derrotado dos goles a uno en su visita a Tunja.
Millonarios nunca pudo sentirse cómodo en la cancha del estadio La Independencia, pese a que las tribunas si vistieron de azul con una gran fiesta de miles de hinchas embajadores.
El equipo de Fabián Bustos no consigue aún un rendimiento consistente en la Liga Betplay, tampoco logra vencer la racha de partidos visitantes sin victoria y ahora cedió puntos decisivos en su ambición de meterse a las semifinales.
Lo peor para los embajadores llegó en el segundo tiempo con la expulsión tempranera de David Mackallister Silva.
Millos arrancó la segunda etapa con intensidad, recuperando rápido el balón y generando peligro constante en el área de Chicó, pero la expulsión de su capitán acabó con el plan de Bustos para darle vuelta al juego.
Silva reaccionó de forma airada y equivocada en una situación en la mitad de la cancha en la que un rival se interpuso para impedir la rápida reanudación del juego por parte de los azules, y el arbitro le puso las dos amarillas consecutivas ante sus desproporcionados reclamos.
Para el Chicó fue suficiente un primer tiempo en el que abrió el marcador rápidamente en el rebote de un tiro de esquina, y luego hizo el control de juego ante la impotencia de Millonarios para defender los costados del campo.
En el segundo tiempo el embajador corrió, peloteó a Chicó, le generó ocasiones, peleó, descontó con un gol de cabeza de Llinás, pero no logró concretar el empate y regresó a Bogotá sin conseguir el objetivo.
El árbitro central Héctor Rivera no pudo controlar el partido, permitió la pérdida deliberada de tiempo y consintió las simulaciones de faltas o las reiteración de protestas de los dos equipos.
Millonarios vuelve a recibir dos goles, pierde nuevamente con un equipo de la cola de la tabla y continúa por fuera de los ocho
El martes 17 de marzo Atlético Nacional visitará a Bogotá como líder de la Liga Betplay para enfrentar a Millonarios, en un juego que para los azules no admite un resultado adverso, y ni siquiera un empate.
Millonarios sigue sin consolidar un estilo de juego equilibrado y ganador, al contrario, sucumbe en la tabla con un juego inconsistente, inseguro, que permite goles, brinda espacios, cede la posesión del balón y no es capaz de asegurar los costados defensivos del campo, a pesar de parar cinco defensas.

